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Más reservas directas: que el huésped del verano vuelva a reservar en tu web

Conseguir más reservas directas empieza por la segunda estancia: el huésped que ya pasó unos días de verano contigo y quiere volver. Si la primera vez reservó por Booking.com o Airbnb, el contacto con él pasa por esa plataforma. Una reserva en tu propia web te deja sus datos de contacto, también para la estancia siguiente.

Lo que te da una reserva directa

En una reserva directa, el huésped rellena su nombre, su correo y su teléfono, y esos datos quedan con la reserva en tu propio sistema. Desde que reserva hasta el check-out puedes escribirle o llamarle directamente. Después de la estancia puedes invitarle a volver por correo, siempre que cumplas lo que pide la ley para esos correos.

Las condiciones también las pones tú: la política de cancelación, el anticipo y el saldo, las normas de la casa y la estancia mínima.

Con una reserva de Booking.com o Airbnb se aplican las condiciones de la plataforma, y los datos de contacto solo puedes usarlos para esa estancia. El huésped que quiere volver empieza otra vez en los resultados de búsqueda de Booking.com o de Airbnb, junto a los anuncios de otros alojamientos.

Para una primera estancia, las plataformas te traen huéspedes que todavía no te conocen, así que sigues vendiendo en ellas además de en tu web.

Tu propia web y su motor de reservas

El huésped tiene que poder completar la reserva en tu web de principio a fin: elegir fechas, ver la disponibilidad, escoger la habitación, pagar y recibir la confirmación. Quien te busca desde el móvil tiene que poder reservar en ese mismo móvil, pago incluido. Un formulario de contacto o un "escríbenos para consultar disponibilidad" le hace esperar, mientras que en la plataforma esa misma habitación se reserva al momento.

Con Drimbu tienes tu propia web en varios idiomas, con el motor de reservas dentro y hecha para que la encuentren los buscadores. También puedes conservar la web que ya tienes y añadirle los widgets de reserva de Drimbu. El huésped elige las fechas en el widget de búsqueda, y el botón Reservar le abre la página de reserva de Drimbu. El anticipo y el saldo los paga a través de tu propia cuenta de Mollie o de Stripe.

Tu web lee el mismo calendario que el gestor de canales envía a tus canales: todos ellos y tu web muestran la misma disponibilidad. En cuanto entra una reserva directa, las noches reservadas dejan de estar disponibles en segundos en Booking.com, Airbnb y los demás canales conectados. Un informe te enseña qué parte de las reservas y de los ingresos trae cada canal, con tu web al lado de Booking.com y Airbnb. En un hotel boutique, la recepción ve las reservas directas en la misma vista que las de las plataformas.

Cada huésped tiene una página del huésped en su idioma, donde hace el check-in online. Ahí se le pregunta, entre otras cosas, el idioma que prefiere y el motivo del viaje. Un correo que programas para después del check-out se envía automáticamente, y solo a quienes reservaron contigo directamente. Queda guardado junto a la reserva, en el hilo del huésped en la bandeja unificada, y su respuesta entra en ese mismo hilo.

Lo que puedes hacer y lo que no con los huéspedes de una plataforma

Las reglas de Airbnb están en su política sobre actividades fuera de la plataforma (se abre en una pestaña nueva). No puedes pedirle a un huésped que reserve fuera de Airbnb, ni animarle a hacerlo, ni para esta estancia ni para las siguientes. En el anuncio y en los mensajes no van enlaces a otras webs, y no puedes ofrecer ningún descuento por reservar fuera de Airbnb.

Una vez hecha la reserva, tampoco puedes usar la mensajería de Airbnb para pedirle su correo o su dirección postal. Cancelar una reserva para rehacerla fuera de Airbnb está prohibido.

En Booking.com rigen las General Delivery Terms (se abre en una pestaña nueva) (versión 2601), las condiciones generales de la plataforma para alojamientos. Su artículo 2.9.3 no te deja usar la mensajería ni los datos de contacto que te da Booking.com para enviar mensajes electrónicos no solicitados. Y el artículo 2.2.4 del anexo 1 limita el uso de los datos del huésped a lo que necesita su estancia.

Con cada huésped que te llega por una plataforma, eso quiere decir:

  • nada de pedirle que la próxima vez reserve directamente, ni en un mensaje, ni en el anuncio, ni en una tarjeta en la habitación
  • ningún descuento para una próxima estancia reservada fuera de la plataforma
  • ni boletín ni correos de marketing, tampoco a la dirección que escribió en tu propio check-in online

Usa en todas partes el nombre que el huésped recuerda: en el título del anuncio, en el cartel de la puerta y en tu web. El anuncio lleva el nombre y nunca la dirección de tu web. Quien busque ese nombre más adelante dará con tu web si aparece entre los resultados.

Las condiciones de las plataformas cambian, así que lee las que aceptaste con cada una antes de probar algo nuevo. Las normas de las plataformas que cita este artículo se comprobaron el 24 de septiembre de 2026.

El correo después de la estancia, para quien reservó directo

Una invitación a volver es un correo comercial, y la ley pone reglas a esos correos. La factura y el correo con el enlace del check-in quedan fuera de esas reglas. A un huésped que reservó contigo puedes enviarle esa invitación sin pedirle permiso antes si se cumplen estas condiciones:

  • la dirección te la dio el propio huésped, al reservar contigo
  • al reservar le dijiste que le escribirías, pudo oponerse de forma sencilla y gratuita, y no lo hizo
  • el correo le ofrece servicios tuyos parecidos a lo que ya reservó, como otra estancia contigo
  • cada correo le deja darse de baja de forma sencilla y gratuita

Basta con que falle una de estas condiciones para que necesites antes su consentimiento. La regla sale del artículo 13, apartado 2, de la Directiva 2002/58/CE (se abre en una pestaña nueva). En España la recoge el artículo 21.2 de la LSSI (se abre en una pestaña nueva), la Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico. Las direcciones se quedan en tu propio sistema de reservas: no se las pasas a nadie y no compras listas de correos.

Programa el correo para unos días después de la salida, y si el huésped se opone entretanto, asegúrate de que no le llegue. Fírmalo con tu nombre y pon como remitente una dirección a la que el huésped pueda contestar. En el asunto va el nombre del alojamiento.

Escríbelo corto y en el idioma que indicó en el check-in, y pídele una sola cosa: una reseña o la respuesta a una pregunta. Menciona también un motivo para volver, como la misma semana del año que viene.

Cuando abras las fechas de la próxima temporada, le escribes una vez más, con un enlace a tu propia web.

Que te encuentren en tu zona

Cuando alguien busca tu alojamiento por su nombre, lo primero que ve puede ser el anuncio de la plataforma. Un Perfil de Empresa de Google completo pone ahí también tu propia información, con un enlace a tu web.

Un perfil completo lleva:

  • tu nombre, escrito igual que en el cartel y en tu web
  • la dirección, el teléfono y el enlace a tu web
  • tu tipo de alojamiento como categoría
  • fotos propias de las habitaciones, de la entrada y de los alrededores
  • una respuesta a cada reseña

La dirección y el teléfono deben coincidir en tu web, en Google, en la oficina de turismo y en las guías locales.

Los enlaces a tu web desde otras webs de tu zona ayudan a que te encuentren. Pídeselos a la oficina de turismo y a los negocios a los que mandas huéspedes, como el restaurante o el alquiler de bicicletas. Y haz lo mismo con las webs de los eventos de la zona.

Cómo medir si tienes más reservas directas

Mira cada mes y cada temporada qué parte de todas tus reservas entró directamente. Compárala con el mismo periodo del año anterior, agosto con agosto.

De los huéspedes de cada temporada, cuenta cuántos se habían alojado ya contigo, da igual por qué canal reservaran entonces y ahora. Después mira cuántos de ellos reservaron directamente esta segunda vez. El correo después de la estancia solo llega a quienes reservaron directamente la primera vez, y entre ellos es donde tiene que subir ese número.

Al reservar o en el check-in, pregunta cómo te encontró, con respuestas fijas: Google, la oficina de turismo, amigos o una estancia anterior. Al cabo de una temporada sabrás de dónde vienen quienes reservan directamente.

Juzga el correo después de la estancia por las respuestas que recibes y por las reservas que llegan luego.

Esta semana, busca tu nombre en el móvil

Busca esta semana tu alojamiento por su nombre desde el móvil, como lo haría el huésped del verano pasado. Fíjate en qué sale primero: el anuncio de la plataforma, tu Perfil de Empresa de Google o tu propia web. Si tu web no aparece, empieza por ahí.

Con Drimbu tienes esa web con motor de reservas y conectada a tus canales, y empezar es gratis.

De la lectura a la práctica

¿Todo listo para ponerlo en práctica?

Tu web, tus reservas, tus canales y los mensajes de tus huéspedes en un solo lugar. Drimbu se encarga del trabajo rutinario.